OTOÑO Y EL ELEMENTO METAL

Vivenciar el otoño, prestar atención a qué nos pide la naturaleza

PENSAMIENTOSPREVENCIÓNCONOCERSE

Marcela Castro Nathé

10/1/20262 min read

El otoño se acerca de a poco… los días de calor se mezclan con las hojas en las calles. Las sandalias se mezclan con los zapatos cerrados y el sol nos despide cada día un poco más temprano. El otoño se presenta con lluvias para luego ser más seco. Nos invita a volver a casa, a un momento de recogimiento, nos invita a comer comidas más calientes y beber alguna infusión. Los colores van cambiando y la naturaleza, contra todo pronóstico de la luz eléctrica y los horarios sin fin, nos invita a acompañarla en este vaivén que ocurre cada año.

OTOÑO Y EL ELEMENTO METAL

Desde la medicina china, así como podemos dividir el día en cuatro instancias (amanecer, mediodía, atardecer, medianoche) así también lo podemos hacer con el año. Todo puede verse fractálicamente desde la teoría del YIN y YANG.

En un día, el mediodía es el máximo YANG y la medianoche es el máximo YIN. El amanecer y el ocaso son los estados intermedios. El ocaso es el momento en que el día se va transformando en noche y el otoño es análogo a un ocaso que se va transformando en invierno.

El otoño es una preparación. Aún sentimos el calor del verano pero poco a poco si miramos alrededor, todo nos va invitando a modificar hábitos. Comenzamos a cerrar alguna ventana, agregamos una manta a la cama, al salir llevamos un abrigo. Esta época del año nos invita a “volver a casa” en el sentido de comenzar a ir hacia dentro. Es un momento de recogimiento, de preparación para la etapa del invierno.

El OTOÑO se relaciona en medicina china con el elemento METAL, que nos simboliza la contracción, el movimiento hacia dentro. Se encuentra vinculado con el PULMÓN y el INTESTINO GRUESO y, el sabor PICANTE y el color BLANCO en las comidas, puede ayudar a prepararnos para atravesar esta etapa del año, por ejemplo: manzanas y peras, ajo, cebolla, nabo, pera, arroz, avena, coles, hinojo, patata, pescado, pollo, pavo, frutos secos y semillas, leche (poca), rabanitos, puerros… y picantes como jengibre, canela, pimienta, clavo, menta, tomillo.

El elemento metal y por ende el otoño, se relaciona con la SEQUEDAD. Al comienzo del otoño tenemos calor-humedad (lluvias), pero luego el otoño se caracteriza por la sequedad. Es por ello por lo que debemos estar atentos a hidratar nuestra piel, nuestros labios, nuestro cabello e internamente nuestro cuerpo con las comidas y bebidas. Nuestro color de piel en esta etapa del año también va cambiando, nuestra piel comienza a ser más pálida (el blanco es el color del metal)

Durante varios años tuve huerta y el comienzo del otoño era el momento de recoger los frutos, levantar las plantas que ya terminaban su proceso, limpiar la huerta para que la tierra descansara en el invierno. Era el momento de cosecha, tal como lo relacionan los libros con el elemento metal.

En este período del año debemos cuidar la GARGANTA, LA NARIZ Y LA VOZ, todo ello se relaciona con el elemento METAL. Por ello se aconseja siempre llevar abrigo, calentar la zona del cuello y evitar el frío y la humedad.

En caso de pasar una tarde de frío, podemos generar calor y ayudar al pulmón con una infusión de jengibre, pimienta y miel. De esa forma calentamos el cuerpo y nos protegemos de una recaída.

El otoño nos invita a cuidarnos, a prestarnos atención y reconocer que a nuestro alrededor la naturaleza está cambiando y somos parte de ella.

Marcela.

Consultorio

Barcelona