LA ACTITUD FRENTE A NUESTRO PROCESO DE SALUD

¿Cómo nos percibimos a lo largo de nuestro proceso de curación? ¿Podemos ver los progresos?

EXPERIENCIASMEDICINA CHINAPENSAMIENTOS

6/16/20262 min read

Nuestra actitud frente a la salud dice mucho de nosotros y de lo que podemos cambiar o mejorar. Tengo pacientes que van transitando sus mejoras, las reconocen y las vivencian. Otras, no tienen la misma actitud, sino una predisposición a pensar que no están bien, que posiblemente no lo estarán y que nada dará resultados. La cuestión es que esa misma postura es la que les impide ver sus mejoras, sus avances.

Recuerdo el caso de una paciente que vino con dolor lumbar que irradiaba hacia su pierna. No podía caminar bien, le costaba subir las escaleras, le costaba subir a la camilla. Estaba muy dolorida. Tuvimos la sesión y agendamos una cita para la semana siguiente.

A la semana vino a la consulta. Esa consulta es en un primer piso y uno puede elegir subir por ascensor o por escalera. Yo la esperé en la entrada y escuché que subía con ritmo por la escalera. La vi muy activa e incluso se sentó en la camilla de forma mucho más ágil. Sin embargo, al preguntarle cómo se encontraba, su respuesta fue: “no tuve cambios”.

Como no es la primera vez que me pasa y sé que sucede, simplemente le hice algunas preguntas más: ¿Has tenido algún día de dolor en la semana? ¿Te podías levantar de la cama por las mañanas? ¿Has podido subir la escalera bien?

LA ACTITUD FRENTE A NUESTRO PROCESO DE SALUD

Al hacer estas preguntas concretas la paciente fue a los hechos empíricos y cuantificables más allá de su sensación o actitud. La cuestión es que no había tenido dolor, se había podido mover bien y no se había percatado de que había subido por las escaleras, siendo que la semana anterior ¡no había podido hacerlo! Entonces, cayó en la cuenta… ¡es verdad! ¡¡Me encuentro mejor!! Esto hizo que cambiara su forma de pensarse a sí misma. Había una posibilidad de estar bien, de mejorar.

La actitud frente a una situación es muy importante, incluso es parte del tratamiento. Con esto no quiero decir que no expresemos nuestro cansancio, nuestro malestar o incluso nuestro enojo por lo que nos pasa. Se puede evaluar… ¿Qué actitud estoy teniendo frente a mi tratamiento? ¿Frente a mi salud? ¿Frente a mi cuerpo?

Comenzar a escucharse es fundamental para saber qué cosas van en la dirección de nuestro bienestar y cuáles es mejor no escuchar.

A veces, mejorar también implica aprender a reconocer nuestros avances. La forma en que nos percibimos puede convertirse en un obstáculo o en una herramienta para nuestra recuperación.

Marcela. 

Consultorio

Barcelona