¿COMO REPRESENTAR EL MOVIMIENTO EN UN SÍMBOLO? YIN y YANG
El movimiento en una imagen ¿qué nos representa? ¿qué nos quiere transmitir?
MEDICINA CHINAPENSAMIENTOSYIN YANG
Marcela Castro Nathé
6/28/20263 min read
Este antiguo símbolo, conocido por todos, es una representación estática de las dos fuerzas complementarias que rigen el universo. Todo lo que vemos, tocamos y sentimos se encuentra atravesado por estas dos fuerzas.
Algo me sorprendió muchísimo de este símbolo cuando me lo explicaron. El símbolo del YIN y el YANG es una representación estática de un punto dado de algo en movimiento. Yin y Yang no son estáticos, sino que están en constante movimiento. Intenta recordar el símbolo: es circular y está dividido en dos colores: negro y blanco. No exactamente por la mitad, sino de forma curva, dando ya la impresión de movimiento. Además, dentro de la parte blanca encontramos un punto negro y, dentro de la parte negra, encontramos un punto blanco. Esos puntos de color opuesto, en verdad, van creciendo poco a poco hasta que cada mitad se convierte en su opuesto, como si una ola fuera cubriendo uno y otro lado. La imagen, si usas la imaginación, es hermosa.
¿Cómo representar el movimiento en un símbolo?
YIN y YANG


Lo importante de los conceptos es lograr que formen parte de nuestra vida, es decir, que los vivenciemos, que los hagamos propios. Nada es tan malo ni nada es tan bueno, y todo cambiará. ¿Qué tan distinto sería todo si tuviésemos esto presente? ¿Quizás te situarías desde otro lugar para ver lo que te sucede?
Marcela


Cuando por primera vez caí en la cuenta de esto, este símbolo ya no fue el mismo para mí. Tomó otro significado. Ese dibujo estático, que en los años noventa se había puesto tan de moda en tatuajes, aros, colgantes, cuadros, imanes, etc., tenía detrás mucho más para descubrir.
Ese movimiento implícito en el símbolo es parte de la cultura china. Todo en la naturaleza se encuentra en movimiento y, aunque muchas veces lo olvidamos, nosotros también somos parte de la naturaleza.
Así, por ejemplo, si estamos pasando por un mal momento, sabremos que eso inevitablemente tendrá su fin. Llegará un punto en que YIN pasará a ser YANG y YANG pasará a ser YIN. Como dirían en mi país, "se termina la mala racha". Así, los chinos, a lo largo de su historia, pudieron enfrentar duros momentos sabiendo, desde lo más profundo de su ser, que, como dice una conocida canción argentina, "nada es para siempre".
Así también, un dolor llega a su punto máximo para luego descender; la fiebre se eleva y luego, en cierto momento, desciende; a toda primavera le llegará un otoño y a todo otoño, una primavera. Nada es estático, nada es para siempre… ¡Qué difícil es interiorizar estos conceptos, no desde lo intelectual, sino desde el corazón! ¿verdad?
Sumado a esto, Yin y Yang son fuerzas, energías opuestas y complementarias, y nunca encontraremos una existencia que sea 100 % YIN o 100 % YANG; siempre habrá un porcentaje de su opuesto complementario, por más pequeño que sea. Podemos verlo con una imagen: cuando es de noche, incluso en la noche más cerrada, siempre hay un mínimo de claridad, y esa claridad irá aumentando a medida que pasen los segundos. También podemos pensar lo siguiente: una alegría siempre tendrá algo que no nos guste y una tristeza, por más grande que sea, tendrá en sí la semilla de algo alegre. Es un circuito infinito.


